Datos Generales

Recursos Energéticos

El bienestar de un pueblo depende de un desarrollo económico, que puede medirse por el Producto Interno Bruto (PIB), indicativo del conjunto de las actividades productivas. A su vez existe una íntima relación entre el PIB y la cantidad de energía que consume el país.

En Bolivia se consume poca energía. En 1993 el consumo per cápita promedio era de 9673 Kcal/hab/día. El habitante urbano consumía 11.300 Kcal/hab/día y el rural 7450 Kcal/hab/día. en otras unidades se puede expresar que cada boliviano consumía 340 kilogramos de petróleo equivalente (kg pe) comparado a la media en América Latina (1000 kg pe) o mundial (1500 kg pe).

Bolivia confronta un problema de energía expresada por los bajos niveles del consumo per cápita y por falta de abastecimiento adecuado a una gran parte de la población y a vastas áreas del territorio nacional. Constituye más un  problema de tipo económico, social y político que de recursos energéticos o de capacidad tecnológica. En efecto, el país cuenta con niveles relativamente elevados de potenciales energéticos en relación a su extensión territorial y a su población y tiene por otro lado, a su alcance muchas de las tecnologías necesarias para satisfacer a sus necesidades energéticas en las áreas domésticas, industriales y de servicio.

Un 48% de la población habita en el sector rural consumiendo únicamente un 14% del total de energía del país; y el 52% de la población que corresponde al sector urbano, consume los restantes 86% de la energía.

El bajo consumo per cápita de energía del hombre boliviano, aparte de expresar bajos niveles de desarrollo económico social y tecnológico, caracteriza la debilidad energética del país la que se traduce en una situación particularmente crítica determinada por una desproporción en la distribución demográfica rural y urbana.
 

Necesidades energéticas.

Los recursos energéticos se los clasifica en dos clases:

Las fuentes renovables de energía son aquellas que en sus procesos de transformación no agregan energía de desecho al medio ambiente. Se trata de fuentes de energía de flujo continuo como resultado de las transformaciones de la radiación solar en energía eólica, hidráulica y biomásica. Las energías no renovables están relacionadas a los hidrocarburos, carbón mineral radioactivos y geotermia.

La energía según el tipo de uso puede obtenerse de dos fuentes: energía tradicional y energía alternativa.

Las energías tradicionales están asociados al agua, sol, viento, foresta y biomasa. Constituyen los combustibles clásicos: petróleo, gas, leña, carbón, recursos hidráulicos.

Las formas de energía no tradicional, energías alternativas o fuentes renovables de energía (FRE) están asociadas al sol (energía solar), al viento (energía eólica) minerales radiactivos, (energía nuclear) y energía geotérmica.

El país cuenta con niveles relativamente elevados de potenciales energéticos tanto tradicionales como energías alternativas, existen grandes recursos hidráulicos que se originan en los ríos que nacen en la cordillera y que en la actualidad sólo se utilizan en una mínima parte. En 1995 las reservas de petróleo se estimaba que alcanzarían para 10 años de consumo interno (sin considerar exportaciones) y las de gas para 150 años. En cambio, en Bolivia, no existe carbón que pueda ser explotado económicamente. En las actuales circunstancias, se observa que el país, al no aprovechar al máximo sus recursos hidráulicos en la generación de energía eléctrica está disminuyendo sus reservas de petróleo. Se impone entonces una mayor producción de energía eléctrica par ser utilizada en transportes colectivos y en industria. También existe un potencial todavía no utilizado de energías renovables.

Las necesidades energéticas del país se pueden representar a través del Balance Energético que tiene como componentes básicos:

a) Energía primaria
b) Energía secundaria
c) Centros de transformación y consumo final
a) Energía primaria
Son considerados como fuentes de energía primaria, la biomasa (leña, estiércol, bagazo) petróleo crudo, el gas natural asociado y la hidroenergía, cuya producción no involucra ningún proceso de transformación. Los últimos datos del Balance Energético en el país fueron publicados en 1992, sin revisión hasta 1995
 
PRODUCCIÓN DE ENERGÍA PRIMARIA
Energía 1991 1992
(KBEP) (KBEP)
Bioenergéticos 3655 10.5% 5671 10.5%
Gas Natural 36423 67.7% 37024 68.7%
Petróleo (a) 8575 15.9% 8072 15.0%
Hidroenergía (b) 3182 5.9% 3102 5.8%
TOTAL 53835 100,0% 53869 100.0%
KBEP Miles de barriles equivalentes de petróleo
(a) Incluye condensado y gasolina natural
(b) Considerando un rendimiento equivalente térmico del 27% (Según metodología OLADE)
FUENTE: Ministerio de Energía e Hidrocarburos
El gas natural se constituye en el más importante energético primario, 68,7%, seguido por el petróleo con 15%, la bioenergia y la hidroenergía con el 10.5% y 5.58% respectivamente. Los bioenergéticos comprenden la leña, estiércol y bagazo.

El total de energía primaria aprovechable en el país en 1992 fue de 53.870.000 BEP que equivalen  a un promedio de 147,6 millones de BEP por día.

Del total de la energía primaria disponible cerca del 26,5% se exporta a la Argentina como gas natural y 30,5% es gas natural reinyectado, venteado o quemado. Cerca del 4.9% usa YPFB, ENDE  y otros productos primarios. Así solamente cerca de 16.473.000 de barriles equivalentes de pétroleo se usaron para el consumo interno, o sea el 30,6% del total de energía primaria.

b) Energía secundaria
Las fuentes de energía secundaria son las que resultan de alguna transformación que provienen de productos derivados del petróleo (GLP, gasolina, kerosene, jet fuel, diesel oil, fuel oil), electricidad y carbón vegetal.

La producción total de energías secundarias, en 1994, fue de 10.496.000 BEP con la siguiente distribución:
 
gasolina (incluye gasolina de aviación) 29,1%
diesel y gas oil 22,1%
gas licuado, butano, propano y gasolinas naturales 16,5%
energía eléctrica 14,2%
kerosene  y turbo combustibles 8,9%
otros productos terminados 4,6%
combustibles pesados (fuel oil) 2,7%
otros combustibles no energéticos 1,0%
carbón vegetal  0,6%
 

c) Centros de transformación y consumo final
La transformación considera a los energéticos primarios como fuente de insumos y  a los secundarios como productos resultantes de los centros de transformación (refinerías, centrales eléctricas), que van al consumo. El eslabón final esta constituido por el consumo energético útil que representa la parte de la energía de consumo final que realmente produce trabajo, es decir, aquella etapa posterior a las pérdidas de energía que de se dan en el equipo de aprovechamiento energético del consumidor final. El país posee en general reservas energéticas abundantes para cubrir la demanda interna durante los próximos decenios.
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Fuente: Geografía y Recursos Naturales de Bolivia
Autor Ismael Montes de Oca